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Un año en f/1.2
Publicado por Adrián Miranda De La Mora, el día sábado, 15 de noviembre de 2014




 

El tiempo vuela y ya ha pasado un año desde que con un poco de suerte pude conseguir un lente legendario: un viejo Pentax SMC 50mm f/1.2. Desde hacía mucho tiempo, recuerdo que veía imágenes e imágenes en internet de lentes de esta capacidad, anhelando poder tener alguno en un día, y se me cumplió.

El lente que conseguí lo tuve casi por un mes sin el adaptador necesario para mi cámara canon, así que la espera fue tremenda. Cada día que pasaba, veía el lente y la emoción me volvía loco, aunque tuve que ser paciente porque no fue muy sencillo encontrar el adaptador aquí en México.

Al fin llegó y la espera valió la pena. Siempre he pensado que algunas fotos tienen un aspecto "de ensueño" por ciertas composiciones, ajustes, y principalmente, por el sentimiento que llevan, y ahora, después de un año de "jugar" con este lente, puedo concluir que "es un lente para capturar sueños".

 

 

En esta foto de arriba, con Marianita como modelo, capturé uno de esas imágenes de sueño. Cada imagen cuenta una pequeña historia, cada imagen muestra un entorno, un mundo, conceptos, ideas, e insisto: sentimientos. Mariana tenía poco más de 1 año en casa hogar, y su mamá había decidido llevársela junto con su hermanita. Siendo ella siempre tan amable y cariñosa conmigo, no pude evitar sentirme triste cuando recibí la noticia.  Ese día me fui preparado para obtener esta foto, que en mi particular punto de vista refleja todo lo que ella es.

Sabiendo las capacidades del lente y conociendo el entorno, conceptualicé esta foto y la tomé, y ahora después de casi un año se convierte de inmediato en uno de mis mejores recuerdos.

 

 

Otra experiencia valiosa, desde el aspecto profesional y humano, fue en la sesión del embarazo de Yessy. La sesión de fotos antes del nacimiento fue muy divertida y cansada, con fotografías que espero que permanezcan por muchos años en la historia de esa gran familia que acaba de comenzar. El 50mm f/1.2 fue esencial para aislar a la gente que pasaba de trás, y para conseguir un abstracto fondo detrás de los protagonistas de la historia.

 

 

La gran apertura toma un reto enorme al enfocar (a través de viewfinder es muy complicado ya que no muestra toda la apertura del lente), sin embargo, en espacios oscuros el lente sale triunfante con muy poca luz en escena, como en este retrato de Edgar, ajusté algunos niveles de la foto, pero no lo habría conseguido con lentes convencionales y sin flash.

 

 

Otro esencial momento donde quería tener las mejores imágenes olvidándome completamente del Flash, fue cuando operaron a Carmelita del corazón. Momentos realmente emotivos que no quería que quedaran solo como experiencia. En este caso, el Pentax me permitió capturar fotografías sin molestar a nadie y sin tener que encender todas las luces. Esta imagen fue de las primeras que tomé una vez que la anestecia abandonaba sus efectos en la peque.

 

 

Y bueno, estas fotos "sucias" las tomé en el acuario del Zoológico Guadalajara, es un espacio bastante oscuro, y algunos peces se mueven mucho. Quiero volver después a intentarlo de nuevo, sin embargo la apertura del lente verdaderamente da la oportunidad de capturar imágenes como estas sin molestar a los peces con un flashazo discreto de esos que se suelen ver!

Claro que existen lentes f/1.2 (e incluso de más apertura) con sistemas electrónicos de enfoque y control de apertura, pero son descabelladamente costosos. Algún día espero tener uno de esos, mientras tanto, el viejo Pentax permanecerá con el indicador en 1.2 y cerca de mi en cada trayecto para atrapar tantos sueños como me sea posible.





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